Secciones amansalocos
De "El canto del pájaro", Anthony de Mello
El discípulo se quejaba constantemente a su maestro:
«No haces más que ocultarme
el secreto último del Zen».
Y se resistía a creer sus negativas.
Un día, el Maestro lo llevó a pasear por el monte.
Mientras andaban, oyeron cantar a un pájaro.
«¿Has oído el canto de ese pájaro?»,
le preguntó el Maestro.
«Sí», respondió el discípulo.
«Bien; ahora ya sabes que
no te he estado ocultando nada».
«Sí», asintió el discípulo.
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7 comentarios:
¿Un estudiante nervioso?
¿Alguien practicando dicción?
¿Quizá una mascota juguetona?
¿Una persona ansiosa?
Cierto... ¡cuántos misterios!
aaaa tenia hambre!!!
tal vez
A mí me gusta más mascar plumas...
pero un lápiz mordido a tal grado...de finitivamente para escribir todo un cuento :D
Cuanto misterio...y verdad encierran esas marcas de pequeños dientes afligidos. Cariños amigo.
Que excelente foto, un làpiz asì de mordisqueado para mi son nervios, aburrimientos, ansiedad, toda una mezcla que està excelentemente representada en esa foto... genial.
Este bien podría ser mi lápiz... como bien han dicho antes: el de una estudiante medio histérica y neurótica!
Un besazo.
Lena
pase por aqui ...salio bien .
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