De "El canto del pájaro", Anthony de Mello

El discípulo se quejaba constantemente a su maestro:

«No haces más que ocultarme

el secreto último del Zen».

Y se resistía a creer sus negativas.

Un día, el Maestro lo llevó a pasear por el monte.
Mientras andaban, oyeron cantar a un pájaro.


«¿Has oído el canto de ese pájaro?»,
le preguntó el Maestro.

«Sí», respondió el discípulo.
«Bien; ahora ya sabes que
no te he estado ocultando nada».

«Sí», asintió el discípulo.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Atención, atención...

Lean en el nuevo número de Arqueología Mexicana (112) el artículo "Paquetes sagrados" escrito por mi esposa wiiiii! 

http://www.arqueomex.com/S2N3nPaquetes112.html

miércoles, 12 de octubre de 2011

Una fantasía colectiva



Al igual que los flejes de acero sostiene la oscuridad en un barril, así la realidad rompía sin misericordia el azul con un eco doloroso, y clavaba una grieta tras otra en la bóveda celeste, construyendo un Vacío cada vez más grande, más ancho y más profundo. Si un recipiente colmado de oscuridad no se llena con algo, seguramente se rompe y entonces no hay estopa que pueda detener el derramamiento de la negrura. Por eso, en los barriles siempre hay que poner algo como medida de protección. Aún hoy en día, los vinicultores de la región de Mosela, después de vaciar un barril, suelen poner en él una baya grande de uva u otra cosa, para que la oscuridad no se imponga hasta la nueva vendimia. Como nosotros teníamos más fantasía que otras cosas, decidimos afrontar el Vacío con lo único que no nos escaseaba.

‒¿Con la fantasía? –pregunta Esther‒. ¿Qué es una fantasía?, ¿lo mismo que una ilusión?
‒No precisamente, la fantasía es algo que existe, pero a muchos les parece que no. Con la ilusión ocurre lo contrario, es aquello que no existe, pero muchos creen que sí …

"Una fantasía colectiva",
en Goran, Petrovic: Atlas descrito por el cielo,  
México, Sexto Piso, 2009, p. 216.

martes, 4 de octubre de 2011

 Agua y espuma.
Los hijos del vecino
bañan al perro.


martes, 27 de septiembre de 2011

Llego a casa.
Las perras olfatean
mis pantorrillas.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Explorando otras letras...

Últimamente han caído en mis manos algunos libros de escritores provenientes de países a los que uno normalmente no se acerca tanto como se debiera.
Comentaba más abajo algo sobre el japonés Yasanuri Kawabata, cuyo cuento "Sin palabras" (http://literaturajulilizkno.blogspot.com/2011/02/sin-palabras-yasunari-kawabata.html) me cautivó tanto que hasta he pensado en escribir un guión para teatro... experiencia que sería completamente nueva para mí, pero en verdad que esos cuentos merecen mucha más difusión.

Ahora estoy leyendo "Atlas descrito por el cielo", del serbio Goran Petrovic. Fantasía pura plasmada en una cautivante narrativa poetica, que logra involucrar a los lectores en una atmósfera tan mágica que no faltan ganas de tomar las maletas y mudarse a vivir con los personajes.
De los múltiples párrafos excelentemente bien logrados, transcribo uno que, aunque pequeño, transmite muy bien el espíritu de toda la obra:

"Al igual que la serpiente se libera de su piel, se renueva en el hombre la epidermis del alma, por lo cual éste se vuelve, por un tiempo, muy vulnerable, impotente para defenderse de cualquier emoción fuerte, permitiendo que dichas emociones lo invadan por completo."

Petrovic, Goran. "Atlas descrito por el cielo", México, 2008, Sexto Piso, p. 87

jueves, 8 de septiembre de 2011

Dos tercetitos...

con pretenciones de haiku...


Pido disculpas
a las hojas marchitas
de la lechuga.

¡Cuántos recuerdos!
Escogiendo naranjas
en el mercado.

martes, 6 de septiembre de 2011

Otra gotita...

... extraída del tintero de los clásicos:

‒Cuando veo flotando esos punticos infinitos… [Las manchitas que se ven flotando en el ojo cuando uno voltea hacia un espacio vacío] ‒volvió a repetir Uryu‒ me parece que son mi propia existencia, el mundo de mi propio corazón. Mis pecados y mi vergüenza se convierten en una nube gris de polvo que llena el espacio vacío…
‒¡Uhm! ‒ musité. Y durante un rato no hice ningún comentario.*


(Acabo de descubrir por casualidad a este autor japonés,
Premio Nobel de Literatura en 1968.
Estoy fascinado.)


* “Con naturalidad” en Kawabata Yasanuri, Primera nieve en el monte Fuji, Norma-Verticales de bolsillo, Bogotá, 1998, p. 63.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Y otra ronda de cuentuitos...


Pigmalion y Galatea,
pintura de Ivan Viktorovich Parhomenko
tomada de http://www.arthit.ru/surrealism/0027/surrealism-7.html

Pigmalión tuvo que buscarse otro oficio. Galatea le prohibió empuñar un cincel de nuevo.

"Si aceptas ese empleo, me voy" le gritó Galatea a Pigmalión cuando le ofrecieron un contrato como diseñador de muñecas inflables.

Pigmalión no llevaba a Galatea al médico, sino con al restaurador.
Galatea insistía en posar para los aprendices de Pigmalión. Él se moría de celos.

Tras romper con Galatea, Pigmalión cambio de religión para entender el mito de la Estatua de Sal.

Galatea no hacía más que torturar a Pigmalión diciéndole que iría a que un cirujano plástico le corrigiera la nariz

A pesar de que se desvivía por complacerla, Pigmalión nunca llegó a ablandar el corazón de Galatea.
"Te quiero", le dijo Pigmalión a Galatea. "Entonces, escúlpeme de nuevo en hielo y cera", le exigió.
Galatea no veía telenovelas. Le bastaba hojear los cuadernos de bocetos de Pigmalión.

viernes, 22 de julio de 2011

No me asquea
la pulpa de la lima
con gusanitos

martes, 19 de julio de 2011

Tras la llovizna
arriba y abajo
flores amarillas

miércoles, 6 de julio de 2011

y recordando los inicios de este blog...

... regresamos a las poesías:

Sé Todos los Cuentos
León Felipe

Yo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos,
que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
que los huesos del hombre los entierran con cuentos,
y que el miedo del hombre...
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas, es verdad,
pero me han dormido con todos los cuentos...
y sé todos los cuentos.

miércoles, 29 de junio de 2011

Leyendo a Saramago

Uno de mis escritores preferidos es José Saramago. Pero que lo sea no quiere decir que haya leído muchos de sus libros. Por el contrario, creo que sólo llevo tres: La caverna, El hombre duplicado y Manual de pintura y caligrafía.
Y es que con Saramago me pasa algo muy curioso, sobre todo siendo yo un lector voraz que suele olvidarse del mundo mientras tenga un libro en las manos. A Saramago lo abordo de a poquito, a veces sólo un párrafo (que suelen ser muy largos, por cierto) al día. Y muchas veces, releo lo del día anterior sin avanzar más. Me gusta digerir las frases, desentrañar los muchos niveles de lectura, desenvolver la complicada madeja en que va estructurando sus textos.
Siempre descubro cosas nuevas, me encanta ver cómo echa a la basura el precepto de que en un buen texto no se repiten palabras. Y sobre todo, buscar lecciones de vida que aparentemente no tiene nada que con la trama.
Ahora estoy con la tercera relectura de Manual de pintura y caligrafía, en el que creo encontrar muchísimas reflexiones sobre lo que el pensaba que era su propio escribir.

Y de las muchas partes memorables (literalmente, pues invita a memorizarlas), me gustaría compartir con ustedes ésta

:
... nosotros, los humanos, no somos hermosos, no lo somos en general, pero aceptamos la fealdad con una dignidad particular que quizá viene del interior, del espíritu, Vamos cincelando nuestra cara por dentro, aunque la brevedad de la vida nunca da para acabar la obra: por eso los feos, feos se quedan, a veces más aún de lo que eran, cuando desistieron del trabajo minucioso de esa escultura interna, otras veces de otra manera o cuando fallaron en su intento. Quiero creer que si la especie humana viviera el doble o el triple de estos míseros setenta años que la biología aguanta […], los hombres y las mujeres alcanzarían el fin de sus vidas en estado de pura belleza, diversa por la multiplicación de las facciones, de los colores, de las razas, pero una e insuperable. Hoy, los seres humanos empiezan (cuando empiezan) por la belleza y acumulan fealdad todos los años, todas las estaciones, todos los días y las noches, todos los segundos en lo poco que cada segunda da, pero seguro: una vida larga (imagino) igualaría, en el último día de cada uno, a Helena de Troya y a Sócrates. Helena no sería más bella que Sócrates: se limitaría a esperarlo y juntos saldrían de la vida, bellos.

(subrayado mío)

miércoles, 22 de junio de 2011

Cuatro juguetes




Chintetes, juguete tradicional mixteco
Patlicha, municipio de Copanatoyac, Guerrero




Gallinas, juguete tradicional nahua
Zongolica, Veracruz




Tablitas
Juguete tradicional mexicano



Lagartos, juguete tradicional laqueado
Temalacacingo, municipio de Olinalá, Guerrero



lunes, 20 de junio de 2011

Chiste pasadísimo de moda


¿Cuál es la diferencia entre "drama", "tragedia" y "realismo socialista"?
"Drama": No tener ni con quién, ni dónde. "Tragedia": tener con quién, pero no dónde o tener dónde, pero no con quién. Realismo Socialista: Tener con quién y dónde, pero no poder por tener que ir a la reunión del partido :(

jueves, 2 de junio de 2011

Engaño visual.
Tras el flamboyán en flor
una humareda.