Tiempo de poda.
Quitándole aserrín
a la herramienta.
espacio irreverente,
desorganizado e indisciplinado
para perder el estrés...
En construcción, disculpe las molestias.
Mientras, tome usted media taza de café.
El discípulo se quejaba constantemente a su maestro:
«No haces más que ocultarme
el secreto último del Zen».
Y se resistía a creer sus negativas.
Un día, el Maestro lo llevó a pasear por el monte.
Mientras andaban, oyeron cantar a un pájaro.
«¿Has oído el canto de ese pájaro?»,
le preguntó el Maestro.
«Sí», respondió el discípulo.
«Bien; ahora ya sabes que
no te he estado ocultando nada».
«Sí», asintió el discípulo.
Tiempo de poda.
Quitándole aserrín
a la herramienta.
Publicadas por
jimeneydas
a la/s
3:34 p.m.
0
comentarios
Etiquetas: haiku
« [...] a partir del reconocimiento de la transitoriedad de las cosas, había desarrollado una teoría según la cual la eternidad se manifiesta plenamente en aquello que más cambia, [...] Puedes volver al punto de partida siempre y cuando comprendas que el punto de partida es un lugar en el que nunca has estado.»
LEGUIN, Úrsula K.: Los desposeídos.
Minotauro, Barcelona, 2023. pp. 71-72.
Publicadas por
jimeneydas
a la/s
4:15 p.m.
0
comentarios
Etiquetas: Antologías
Publicadas por
jimeneydas
a la/s
1:55 p.m.
0
comentarios
Etiquetas: haiku
Tantas historias...
Huele a cochambre
la estufa vieja.
Publicadas por
jimeneydas
a la/s
8:33 a.m.
0
comentarios
Etiquetas: haiku
Ventana abierta.
El viento susurra
canto de nidos.
Publicadas por
jimeneydas
a la/s
12:01 p.m.
0
comentarios
Etiquetas: haiku
Tiempo inerte
los mismos retratos
en la pared.
Publicadas por
jimeneydas
a la/s
6:21 p.m.
0
comentarios
Etiquetas: haiku
Viaje próximo.
No veré en flor
tantos botones.
Publicadas por
jimeneydas
a la/s
5:23 p.m.
0
comentarios
Etiquetas: haiku
Casa sin perros.
Las viejas rutinas
vueltas nostalgia.
Publicadas por
jimeneydas
a la/s
10:51 a.m.
0
comentarios
Etiquetas: haiku, haiku perruno
"[...] y pienso que los perros entienden muchas cosas , pero no pueden decir nada sobre ellas, o más bien las dicen con sus ojos de perro, y en eso se parecen al arte bueno, porque el arte bueno tampoco puede decir nada, en sentido estricto, solo puede decir otra cosa y callarse la que en el fondo quiere decir, y en ese sentido el arte y la fe y la callada comprensión del perro son como una y la misma cosa, [...]"
FOSSE, Jon: Septología
Publicadas por
jimeneydas
a la/s
5:14 p.m.
0
comentarios
Etiquetas: Antologías
Publicadas por
jimeneydas
a la/s
6:46 p.m.
0
comentarios
Etiquetas: haiku
"[...] evidentemente, ésta no es la única verdad, pienso, pero que aun así es una verdad, pienso, es casi como una lengua, como una lengua, como un lenguaje, porque todas las lenguas tienen acceso a su parte de la verdad, y las distintas religiones son distintas lenguas, o lenguajes, y todas pueden tener su verdad, y su falta de verdad, [...]"
FOSSE, Jon: Septología.
México, Planeta (De Conatus), 2023, p. 431.
Publicadas por
jimeneydas
a la/s
10:47 a.m.
0
comentarios
Etiquetas: Antologías
Ciclo vital.
La flor polinizada
llena de orugas.
Publicadas por
jimeneydas
a la/s
12:37 p.m.
0
comentarios
Etiquetas: haiku
La mesa puesta
Brillan los granos de sal
en la ensalada
Publicadas por
jimeneydas
a la/s
5:52 p.m.
0
comentarios
Etiquetas: haiku
Antes de abordar el tren rumbo al campo de batalla me pusiste al cuello esa bufanda, el primer regalo que te di. "Te la encargo. La verdad no va con el uniforme”, fue tu despedida.
La tejí con los colores y
motivos de tu jardín. “Las amapolas no tienen aroma, así olerá siempre a ti”, anoté
en la tarjetita. Regresé a casa aspirando en ella tu presencia. Al llegar la colgué
del respaldo del sillón que te gustaba; Perro acudió de inmediato a olfatear y
se echó debajo a esperarte, en el que se convirtió su nuevo lugar favorito.
Pasó el tiempo sin tener
noticias. Sólo tres cartas pasaron la censura militar y lo único que sabíamos
de la guerra era por los boletines oficiales. Me reconfortaba abrazando la
bufanda, que mantenía el aroma como el primer día, que a veces era aún más
intenso.
Perro siempre me acompañaba pero
un día empezó a evitar acercarse. Yo no entendía por qué, hasta que
le percibí olores extraños: en lugar de una suave fragancia, a veces emanaba
hedor a sudor rancio, a tierra seca, a pólvora, a sangre. Entonces entendí eso
de que los perros captan el miedo; incluso yo aprendí a distinguir el olor de
la sed, de la fatiga o la angustia…
Una noche me despertó un coro
de aullidos lastimeros. Perro por fin se había aproximado de nuevo a tu sillón,
lloriqueando. No me asombró captar el olor a muerte. Enfrenté lo inevitable y enterré
aquel tu recuerdo en la jardinera..
Ahora paso mis horas muertas
tejiendo bufandas para los heridos que regresan de la guerra. Las lleno de
flores coloridas para que olviden lo gris de sus uniformes mientras veo cómo
crecen las plantas que nacieron donde enterré la prenda. Les han brotado
numerosos botones. Perro los cuida celosamente, porque, al contrario de las
amapolas comunes, éstas sí tienen perfume: el tuyo.
Publicadas por
jimeneydas
a la/s
5:07 p.m.
0
comentarios
«¡Oh, prodigio maravilloso:
Puedo cortar madera
y sacar agua del pozo!»,
exclamó el Maestro de Zen cuando alcanzó la iluminación
Lo he comprendido al fin:
oigo un canto: veo una flor:
¡oh, que jamás se marchiten!
Netzahualcóyotl
Rey Texcocano, Siglo XV