De "El canto del pájaro", Anthony de Mello

El discípulo se quejaba constantemente a su maestro:

«No haces más que ocultarme

el secreto último del Zen».

Y se resistía a creer sus negativas.

Un día, el Maestro lo llevó a pasear por el monte.
Mientras andaban, oyeron cantar a un pájaro.


«¿Has oído el canto de ese pájaro?»,
le preguntó el Maestro.

«Sí», respondió el discípulo.
«Bien; ahora ya sabes que
no te he estado ocultando nada».

«Sí», asintió el discípulo.

jueves, 29 de diciembre de 2011

Nuevamente, promuevo la publicación más reciente de mi esposa, Elizabeth Jiménez. Las cinco cédulas de la cultura tolteca son de su autoría, además de ser coautora de la "Introducción a la sala tolteca" en Catálogo esencial del Museo Nacional de Antropología  Wiiiiiiii

Espero que nunca escriba algo que ocasione una crítica de éstas:


Los académicos suelen ser críticos feroces entre sí, aunque rara vez expresan con claridad lo que verdaderamente piensan del trabajo de los otros. Por eso me llamó la atención esta demoledora opinión sobre el autor responsable de la difusión sobre el asunto de las “profecías mayas” para el 2012:

«Nunca es un ejercicio placentero evidenciar los errores de las ideas de otras personas, pero cuando tales argumentos son presentados en el nombre de la “ciencia”, deben ser sometidos a escrutinio y evaluación cuidadosos. Aun cuando no puedo perdonar las conclusiones de semejante “investigación” tramposa, como condena profesional elegí a propósito no identificar los títulos de las publicaciones ofensivas de Jenkins, para que la publicidad resultante no contribuya a incrementar sus ganancias. Me doy cuenta, desde luego, que él no es el primero ni el último que ha buscado beneficio a costa de la “ciencia ficción”. Sin embargo, lo que encuentro reprobable, por no decir algo peor, es que una organización como el Institute of Maya Studies en Miami haya sido tan subvertido por sus necedades para que le hayan permitido publicar extensamente en su revista mensual con el fin de promover su libro […]»

Malmstrom, Vicent H.
“13.0.0.0.0: una fecha maya carente de significado astronómico”,
en Arqueología No. 30, México, INAH, mayo-agosto del 2003, p. 148.

martes, 29 de noviembre de 2011

Narran un cuento
en la pintura fresca.
Huellas de perro.




sábado, 26 de noviembre de 2011



Tiemblan los dientes.
Entre las limas dulces
salió una agria.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Pasan los años.
Un autorretrato a lápiz
se desdibuja.

lunes, 14 de noviembre de 2011


Buscando ratón
mis perras se envuelven
de telarañas.

lunes, 7 de noviembre de 2011

"Triste vida", literatura neorrealista china




«[…] Agachado, con la fiambrera entre sus manos, Yin engullía su ración de comida del mismo modo que el resto. No tenía intención de amargarse la vida a causa del tema de las primas. Cuando ya se había comido la mitad de la ración, se detuvo un instante: un gusano verde y gordo acababa de aparecer entre las hojas de col. Le entraron unas arcadas terribles. Al ver el gusano se le había revuelto el estómago. ¡Realmente, ése no era uno de sus mejores días! ¡Ya no podía más! ¡Sus fuerzas y su paciencia se estaban agotando!

»Colocó el gusano de manera que quedase bien visible y se dirigió hacia el comedor que había detrás de la cocina. El gerente de la cantina se disponía a servir la comida a los invitados. La mitad de los invitados eran chinos, y la otra mitad, japoneses. Yin le pidió al gerente que saliese un momento y le invitó a probar la col que había preparado uno de sus cocineros. El gerente se acercó, miró impasible el gusano, después miró a Yin de los pies a la cabeza, llamó a un cocinero y le dijo:
--Dale otra ración!
»Estaba claro que el gerente quería deshacerse del hombre que había venido a pedir una nueva ración y después de haberle dado la orden al cocinero, se escabulló hacia el pequeño comedor. El joven cocinero no había entendido ni una sola palabra de lo que había dicho el gerente. Le lanzó a Yin una mirada burlona, se encogió de hombros y le dijo en inglés:
--Hello!
Yin se había dirigido educadamente al gerente delante de los invitados japoneses porque consideraba que la ropa sucia debe lavarse en casa, pero la actitud de los dos hombres le pareció inaceptable y quería darles una lección. Volvió a entrar en el pequeño comedor, cogió al gerente por el brazo, lo condujo a un rincón de la sala y vertió el contenido del cuenco en el bolsillo de su delantal blanco.»


Chi li: Triste vida,
Barcelona, Ed. Belacqva (La otra orilla), 2007,
pp. 50-52.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Contra el viento
a media calle vuela
la mariposa.

¡Soy un pintor!
Entrevero colores
en la ensalada.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Atención, atención...

Lean en el nuevo número de Arqueología Mexicana (112) el artículo "Paquetes sagrados" escrito por mi esposa wiiiii! 

http://www.arqueomex.com/S2N3nPaquetes112.html

miércoles, 12 de octubre de 2011

Una fantasía colectiva



Al igual que los flejes de acero sostiene la oscuridad en un barril, así la realidad rompía sin misericordia el azul con un eco doloroso, y clavaba una grieta tras otra en la bóveda celeste, construyendo un Vacío cada vez más grande, más ancho y más profundo. Si un recipiente colmado de oscuridad no se llena con algo, seguramente se rompe y entonces no hay estopa que pueda detener el derramamiento de la negrura. Por eso, en los barriles siempre hay que poner algo como medida de protección. Aún hoy en día, los vinicultores de la región de Mosela, después de vaciar un barril, suelen poner en él una baya grande de uva u otra cosa, para que la oscuridad no se imponga hasta la nueva vendimia. Como nosotros teníamos más fantasía que otras cosas, decidimos afrontar el Vacío con lo único que no nos escaseaba.

‒¿Con la fantasía? –pregunta Esther‒. ¿Qué es una fantasía?, ¿lo mismo que una ilusión?
‒No precisamente, la fantasía es algo que existe, pero a muchos les parece que no. Con la ilusión ocurre lo contrario, es aquello que no existe, pero muchos creen que sí …

"Una fantasía colectiva",
en Goran, Petrovic: Atlas descrito por el cielo,  
México, Sexto Piso, 2009, p. 216.

martes, 4 de octubre de 2011

 Agua y espuma.
Los hijos del vecino
bañan al perro.


martes, 27 de septiembre de 2011

Llego a casa.
Las perras olfatean
mis pantorrillas.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Explorando otras letras...

Últimamente han caído en mis manos algunos libros de escritores provenientes de países a los que uno normalmente no se acerca tanto como se debiera.
Comentaba más abajo algo sobre el japonés Yasanuri Kawabata, cuyo cuento "Sin palabras" (http://literaturajulilizkno.blogspot.com/2011/02/sin-palabras-yasunari-kawabata.html) me cautivó tanto que hasta he pensado en escribir un guión para teatro... experiencia que sería completamente nueva para mí, pero en verdad que esos cuentos merecen mucha más difusión.

Ahora estoy leyendo "Atlas descrito por el cielo", del serbio Goran Petrovic. Fantasía pura plasmada en una cautivante narrativa poetica, que logra involucrar a los lectores en una atmósfera tan mágica que no faltan ganas de tomar las maletas y mudarse a vivir con los personajes.
De los múltiples párrafos excelentemente bien logrados, transcribo uno que, aunque pequeño, transmite muy bien el espíritu de toda la obra:

"Al igual que la serpiente se libera de su piel, se renueva en el hombre la epidermis del alma, por lo cual éste se vuelve, por un tiempo, muy vulnerable, impotente para defenderse de cualquier emoción fuerte, permitiendo que dichas emociones lo invadan por completo."

Petrovic, Goran. "Atlas descrito por el cielo", México, 2008, Sexto Piso, p. 87

jueves, 8 de septiembre de 2011

Dos tercetitos...

con pretenciones de haiku...


Pido disculpas
a las hojas marchitas
de la lechuga.

¡Cuántos recuerdos!
Escogiendo naranjas
en el mercado.

martes, 6 de septiembre de 2011

Otra gotita...

... extraída del tintero de los clásicos:

‒Cuando veo flotando esos punticos infinitos… [Las manchitas que se ven flotando en el ojo cuando uno voltea hacia un espacio vacío] ‒volvió a repetir Uryu‒ me parece que son mi propia existencia, el mundo de mi propio corazón. Mis pecados y mi vergüenza se convierten en una nube gris de polvo que llena el espacio vacío…
‒¡Uhm! ‒ musité. Y durante un rato no hice ningún comentario.*


(Acabo de descubrir por casualidad a este autor japonés,
Premio Nobel de Literatura en 1968.
Estoy fascinado.)


* “Con naturalidad” en Kawabata Yasanuri, Primera nieve en el monte Fuji, Norma-Verticales de bolsillo, Bogotá, 1998, p. 63.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Y otra ronda de cuentuitos...


Pigmalion y Galatea,
pintura de Ivan Viktorovich Parhomenko
tomada de http://www.arthit.ru/surrealism/0027/surrealism-7.html

Pigmalión tuvo que buscarse otro oficio. Galatea le prohibió empuñar un cincel de nuevo.

"Si aceptas ese empleo, me voy" le gritó Galatea a Pigmalión cuando le ofrecieron un contrato como diseñador de muñecas inflables.

Pigmalión no llevaba a Galatea al médico, sino con al restaurador.
Galatea insistía en posar para los aprendices de Pigmalión. Él se moría de celos.

Tras romper con Galatea, Pigmalión cambio de religión para entender el mito de la Estatua de Sal.

Galatea no hacía más que torturar a Pigmalión diciéndole que iría a que un cirujano plástico le corrigiera la nariz

A pesar de que se desvivía por complacerla, Pigmalión nunca llegó a ablandar el corazón de Galatea.
"Te quiero", le dijo Pigmalión a Galatea. "Entonces, escúlpeme de nuevo en hielo y cera", le exigió.
Galatea no veía telenovelas. Le bastaba hojear los cuadernos de bocetos de Pigmalión.

viernes, 22 de julio de 2011

No me asquea
la pulpa de la lima
con gusanitos

martes, 19 de julio de 2011

Tras la llovizna
arriba y abajo
flores amarillas

miércoles, 6 de julio de 2011

y recordando los inicios de este blog...

... regresamos a las poesías:

Sé Todos los Cuentos
León Felipe

Yo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos,
que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
que los huesos del hombre los entierran con cuentos,
y que el miedo del hombre...
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas, es verdad,
pero me han dormido con todos los cuentos...
y sé todos los cuentos.

miércoles, 29 de junio de 2011

Leyendo a Saramago

Uno de mis escritores preferidos es José Saramago. Pero que lo sea no quiere decir que haya leído muchos de sus libros. Por el contrario, creo que sólo llevo tres: La caverna, El hombre duplicado y Manual de pintura y caligrafía.
Y es que con Saramago me pasa algo muy curioso, sobre todo siendo yo un lector voraz que suele olvidarse del mundo mientras tenga un libro en las manos. A Saramago lo abordo de a poquito, a veces sólo un párrafo (que suelen ser muy largos, por cierto) al día. Y muchas veces, releo lo del día anterior sin avanzar más. Me gusta digerir las frases, desentrañar los muchos niveles de lectura, desenvolver la complicada madeja en que va estructurando sus textos.
Siempre descubro cosas nuevas, me encanta ver cómo echa a la basura el precepto de que en un buen texto no se repiten palabras. Y sobre todo, buscar lecciones de vida que aparentemente no tiene nada que con la trama.
Ahora estoy con la tercera relectura de Manual de pintura y caligrafía, en el que creo encontrar muchísimas reflexiones sobre lo que el pensaba que era su propio escribir.

Y de las muchas partes memorables (literalmente, pues invita a memorizarlas), me gustaría compartir con ustedes ésta

:
... nosotros, los humanos, no somos hermosos, no lo somos en general, pero aceptamos la fealdad con una dignidad particular que quizá viene del interior, del espíritu, Vamos cincelando nuestra cara por dentro, aunque la brevedad de la vida nunca da para acabar la obra: por eso los feos, feos se quedan, a veces más aún de lo que eran, cuando desistieron del trabajo minucioso de esa escultura interna, otras veces de otra manera o cuando fallaron en su intento. Quiero creer que si la especie humana viviera el doble o el triple de estos míseros setenta años que la biología aguanta […], los hombres y las mujeres alcanzarían el fin de sus vidas en estado de pura belleza, diversa por la multiplicación de las facciones, de los colores, de las razas, pero una e insuperable. Hoy, los seres humanos empiezan (cuando empiezan) por la belleza y acumulan fealdad todos los años, todas las estaciones, todos los días y las noches, todos los segundos en lo poco que cada segunda da, pero seguro: una vida larga (imagino) igualaría, en el último día de cada uno, a Helena de Troya y a Sócrates. Helena no sería más bella que Sócrates: se limitaría a esperarlo y juntos saldrían de la vida, bellos.

(subrayado mío)

miércoles, 22 de junio de 2011

Cuatro juguetes


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Chintetes, juguete tradicional mixteco
Patlicha, municipio de Copanatoyac, Guerrero


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Gallinas, juguete tradicional nahua
Zongolica, Veracruz


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Tablitas
Juguete tradicional mexicano


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Lagartos, juguete tradicional laqueado
Temalacacingo, municipio de Olinalá, Guerrero



lunes, 20 de junio de 2011

Chiste pasadísimo de moda


¿Cuál es la diferencia entre "drama", "tragedia" y "realismo socialista"?
"Drama": No tener ni con quién, ni dónde. "Tragedia": tener con quién, pero no dónde o tener dónde, pero no con quién. Realismo Socialista: Tener con quién y dónde, pero no poder por tener que ir a la reunión del partido :(

jueves, 2 de junio de 2011

Engaño visual.
Tras el flamboyán en flor
una humareda.


martes, 31 de mayo de 2011

Todo acto es de naturaleza única

(Vitrina del "Museo del Jade, San José de Costa Rica)

(Tomado de la libreta de apuntes de un estudiante de arqueología, cátedra:
"Métodos y técnicas de la excavación arqueológica")

...e irrepetible, por eso siempre debe recordarse que al intervenir un contexto, impresión pasada por alto se perderá irremediablemente.
Concentrarse y prestar atención plena en nuestra labor evitará que la prisa, la distracción o la simple desidia nos priven de la posibilidad de recrear los aspectos más valiosos, o, peor aún, que por indolencia dañemos nuestra materia de trabajo.


Hay que enfatizar en dos de los conceptos anteriores: "intervenir" y "contexto". El primero refiere a un accionar dirigido, que aunque esté guiado por una intención predeterminada posee la versatilidad para adecuar sus metas a las especificidades de cada situación.
"Contexto" nos remite a no perder de vista que operamos sobre una totalidad interconectada, y que alterar el estado original de cualquier parte repercutirá de formas a veces impensables en el resto del sistema del que forma parte.
Así, cuando hablamos de "intervención" estamos diferenciando nuestro proceder de un accionar burdo e inmediatista cuya única finalidad se limita a obtener una recompensa rápida y furtiva. "Contexto" implica que nos aproximemos con disposición holista, apreciando en su totalidad el despliegue de las posibilidades de los componentes más recónditos sin omitir ninguno, a fin de que lo evidente no restrinja la necesidad de atender al conjunto en su totalidad.

Lo anterior se resume en el refrán: "bailar al son que nos toquen", no podemos ni debemos imponer nuestro criterio y voluntad; al contrario: tenemos que asumirnos como un instrumento destinado a aflorar tesoros que esperan pacientemente ser descubiertos.

De ahí que sea tan importante el trabajo previo, gracias al cual se pueden anticipar situaciones problemáticas, porque aun contando con mucha experiencia siempre se es nuevo ante cada situación. Como generalidades podemos afirmar que para alcanzar los elementos más interesantes y ricos deberemos retirar con sumo cuidado capa tras capa hasta dejar al descubierto el área donde queramos profundizar.
Aquí es primordial resaltar que es imprescindible alejarse de la concepción tradicional que concibe a los estratos superiores como hechos aislados e independientes. Encontramos, al contrario, que frecuentemente las capas, y sobre todo las que están en contacto directo con las zonas de interés, son intencionales y funcionan estructuralmente con ellas, de forma que son necesarias para que elemento principal no resulte impensable o irrelevante. Incluso se han reportado muchísimos casos en que la capa y el elemento cubierto funcionan como una unidad, cuando aquélla brinda protección y soporte, además de aportarle belleza adicional resaltando sus atributos principales.
Se sabe incluso de casos donde retirar la capa implicaría perder gran parte del significado total, por lo que debió sondearse en condiciones de suma dificultad, pero con un máximo de rendimiento.

Dejando de lado estas peculiaridades, una vez alcanzada el nivel deseado, se deberá proceder con la máxima prudencia a fin de exponer la plenitud de elementos constitutivos.
El acercamiento final deberá abordarse con calma y delicadeza. Es preciso recurrir al máximo de pericia para manipular sin lastimar las pequeñas estructuras que vayan emergiendo. Se recomienda recurrir a técnicas cada vez más sutiles, prescindiendo de aquellas formas de manipulación que resulten muy burdas y potencialmente dañinas en esta etapa.

Será indispensable estar atento a responder a cualesquiera cambios de color, textura, humedad y temperatura que se vayan detectando. De especial interés resulta el registro de los puntos de contacto entre superficies de texturas distintas los cuales guiarán ineludiblemente a zonas donde se obtenga el máximo de información que, a su vez retroalimente nuestro acercamiento para enriquecerlo.
Es aconsejable en esta etapa confiar menos en la información visual que en las impresiones táctiles, las cuales advertirán con suficiente precisión la existencia de zonas de resistencia o tensión que deban ser trabajadas con aún mayor delicadeza. Incluso hay que estar al pendiente de atender las diferentes cualidades de los sonidos que causemos, confiando especialmente en que al obtener resonancias se está logrando un buen desempeño.

En la próxima sesión se tratarán otro tipo de aspectos correlacionados e inseparables. En particular, hablaremos de las cualidades físicas que hay que tener para lograr un tratamiento efectivo, y de ciertas formas en que....

lunes, 30 de mayo de 2011

nocturno

Pasan silbando
por la calle lo buscan
perro perdido

lunes, 23 de mayo de 2011

Las orejas de Natalie Portman



Veía hace poco por la televisión un programa sobre cazadores de nazis donde aseguraban que la parte del rostro que cambia menos con la edad, y además es inconfundible de persona a persona, son las orejas. Esa técnica permitió asegurar el arresto de Adolf Eichmann y otros criminales de guerra escondidos bajo falsas identidades en Argentina y Brasil. Y se veían fotografías de los agentes israelitas armados de telefotos parándose de pestañas para retratar a escondidas las orejas de los sospechosos a fin de compararlas con los gráficos de archivos.

Esto viene a cuento porque, como ya he mencionado en alguna entrada anterior, padezco un grado más o menos severo de “ceguera del rostro” (“Prosopagnosia” es el término académico). El asunto me ha ocasionado más de un bochorno por pasar de lado sin saludar a algún conocido o peor, no reconocer a quien me saluda y estar buscando como loco indicios en la conversación que me permita saber con quién estoy hablando. Como eso no siempre sucede, ya me ha pasado que más de uno pregunte entre molesto, enojado y a veces divertido: “no te acuerdas de mí, ¿verdad?” a lo que sólo me queda contestar con un sincero: “la verdad, no”, pues ya aprendí que pretender lo contrario provoca más problemas.

Para colmo de males, sólo la gente con la que mantengo contacto cotidiano es a quien identifico con facilidad, así que ni vecinos ni parientes ni excompañeros de trabajo están a salvo de que les haga alguna patanada (curiosamente, en mis sueños nunca me pasa… creo).

Con el tiempo, me he ido haciendo de algunas técnicas que me saquen del apuro, por ejemplo, soy estupendo reconociendo voces, y quizá por eso me emociona tanto escuchar las voces reales de la gente con quien he ido trabando buenas amistades por Internet.

Es necesario aceptar también (iba a escribir “reconocer”, pero chocaría con el tema de la entrada, ¿no?), que gracias a esto me he evitado varios disgustos. Diálogos como éste no son infrecuentes entre mi esposa y yo:

--No reconociste al buey ése, ¿verdad? --me pregunta a veces.
--Ni idea, ¿quién es?
--Pues el jijo que tal y tal y tal…

O bien me quedo con la impresión el fulano con el que me tope en la calle entra dentro de alguna categoría de alimaña, pero no estar seguro por el pequeño detalle de no saber quién coños es (la palabrota es la que uso cotidianamente en mi diálogo interno cada vez que me entra una duda sobre la identidad de alguien).

Mi situación se complica porque tanto mi esposa como mi hija son estupendas fisonomistas. Imagínense que tan lejos estoy de reconocer al actor que personifica a Voldermot sin maquillaje y con la nariz completa… y eso les da pie para echarle sal a la herida de mi discapacidad cada con cada película.

--A que no sabes quién es esa actriz
--****
--Pues la que salió interpretando a X en la película tal, y a Y en tal otra peli, etc...

No niego que muchas veces me quedo con la duda de si me están tomando el pelo o no. De cualquier forma, ayer que estábamos viendo “Thor”, pasada más de media película algo me hizo preguntarle a Elizabeth: “la protagonista, ¿es Natalie Portman?”.

Y es que descubrí que la técnica de las orejas sí es efectiva… siempre y cuando algo me haya hecho fijarme previamente en ellas. Que fue el caso con Natalie Portman, de quien reparé en sus orejas a partir de que personificara a la reina Amidala en la saga de “La guerra de las galaxias. Tenía curiosidad de saber por qué en casi todas las escenas sale con peinados que le cubren las orejas y me preguntaba si las tendría muy feas. Resultó que tienen una forma muy peculiar, muy afiladas hacia abajo y casi sin lóbulo...



Así que de ahora en adelante trataré de disimular el estar buscando rasgos distintivos en las orejas de mis conocidos, y ruego a mis ciberamigos sean tolerantes si alguna vez se topan conmigo, pues una foto o un avatar desorejado no me ayudará a reconocerlos.

sábado, 14 de mayo de 2011

Hoja en blanco,
el haiku no florece.
Musas ausentes.

Mi musa se fue nuevamente a recorrer el mundo sin dejar agendado su regreso. Y esta vez no me dejó ni siquiera un vale, como la penúltima ocasión que anduvo de gira. Ahora sólo hubo una frase: "atiende la vida tranquila".

Y como me sigo resistiendo a fusilarme a mí mismo reciclando textos ya publicados en otros lados, a eso me he dedicado estas últimas semanas que he pasado sin escribir ni un tercetito. Observo sin juzgar, sin pretender describir ni obligarme a escribir sobre lo que presencio.

Así que he reencontrado algunas viejas pasiones. El teatro, por ejemplo. Y no es porque alguna vez hubiera actuado en serio: mi experiencia en los escenarios no va más allá de haber participado en una obra infantil en la que daba vida a un guiñol de un campesino revoltoso contra su rey. Fue una experiencia gratificante durante la temporada de doce representaciones, alguna vez estaba esperando que el muñequito empezara a decir su parlamento él solo...

Algo se me quedó de lo que aprendí sobre el manejo de los muñecos, y sobre hacerles historias. Todos los juguetes que llegan a la casa reciben su nombre, y según la personalidad que traigan se integran en las aventuras de los que llegaron antes. El más reciente fue precisamente un peluche guiñol, el "Greasly", a quien les presento el siguiente video:

video

sábado, 26 de febrero de 2011

PURA VIDA


Dicen que los viajes ilustran.

Anoto algunas de las cosas que aprendí durante unos días deliciosos en Costa Rica, aparte de cómo usar el concepto de “¡Pura Vida!” tan costarricense.

1. En un país sin ejército, se siente uno muchísimo más seguro que en México. Con toda confianza se puede andar bobeando por las calles o carreteras sin temor a ser desvalijado o al narcobloqueo. Sí, lo digo con toda la envidia –de la buena– del mundo.

2. A diferencia de México, donde cada vez importamos más y más alimentos que no somos capaces de producir, en Costa Rica practican una política de protección al medio ambiente que les garantiza la conservación de los recursos para las futuras generaciones:
Destinan la cuarta parte de su territorio como áreas protegidas y parques nacionales (y de veras que las cuidan y respetan). Aún así, son autosuficientes en materia alimentaria y se dan el lujo de exportar los productos, tanto alimentos como plantas de ornato y maderas, de una agroindustria eficiente que no depreda el medio ambiente.
Al recorrer las carreteras, sin basura tirada en las cunetas, no se ven zonas erosionadas, sino campos cultivados y agostaderos fertilísimos que se alternan con zonas marcadas de medio ambiente protegido.

3. Tienen una industria turística estupenda y organizada que es la primera actividad económica del país. Le sacan todo el partido posible a la gran cantidad de atractivos, naturales y culturales, basándose en una mentalidad que ve al turismo como recurso renovable, a partir de personal muy bien capacitado, instalaciones de primera, cuidadas y limpias, transportes eficientes… igualito que acá… –nótese el sarcasmo–.

4. A diferencia de México, donde nos conformamos con el recurso fácil de las piezas arqueológicas grandotas y espectaculares para llenar los museos, los costarricenses recurren a una museografía ágil y novedosa con la que las visitas a las salas de exposición se vuelven una experiencia muy placentera.

Como estuve pocos días, cualquier impresión sobre la vida cotidiana sería apresurada y sin sustento, más si se desconoce por completo las sutilezas de la vida política, pero en general los ticos me parecieron muy amables y con un sano orgullo de su país, cultura e historia, gente que no se complica innecesariamente las cosas.
Es cierto que hay problemas sociales que se ven al caminar por las calles, aunque las dificultades que ellos describen en las pláticas no nos parecieron tan tremendos como los describen.

Me faltó tiempo –y estómago– para probar tantas frutas que no conocía. En especial me quedé con las ganas de probar los pejivalles que se veían tan ricos, pero después de pasar las tardes visitando “sodas” (pequeños expendios de café y comida ligera) probando variedad de queques (pasteles), nacatamales y otras delicias era imposible salir a seguir comiendo la increíble variedad de frutas que venden en los quioscos en las esquinas.

Y como dicen que una imagen vale más que mil palabras, les comparto algunas de las miles (sin exagerar) fotos que tomamos en nuestra corta estancia.

Platillos típicos de Costa Rica: Casado con chuleta. ¡Rico! ;P

arquitectura en San José. Lástima que no se aprecian los loritos que estaban echando relajo en el frontis.

Una pequeña muestra de la gran variedad de frutas que se expenden por todos lados.

Isla Tortuga, Golfo de Nicoya.

Acercándonos al volcán Arenal.

Teleférico en el bosque lluvioso.Parque Nacional "Braulio Carrillo".

Metate ceremonial. Museo del Jade. San José de Costa Rica

Una de las decenas de albercas de aguas termales del balneario "Baldí", al pie del volcán Arenal.

jueves, 3 de febrero de 2011

En el año del Conejo

Nada como recordar historias de conejitos
pude haber puesto una de las muchas historias sobre
Tío Conejo que se cuentan en toda América
pero no...

les propongo dos fábulas y un chiste obsceno
(espero que el regente del año sea indulgente con tanto atrevimiento).


FÁBULA ONTOLÓGICA

Ésta es la historia de un conejito que, cuando llegó a la edad de cuestionarse sobre su propia identidad, preguntó a sus padres:

--Papá, Mamá, y yo... ¿qué soy?

---Ah, pues es muy fácil --respondieron sus padres. --Tú eres un conejito.

--¿Un conejito? ¿Y cómo es eso?

---Como tu papá es un conejito, y tu mamá una conejita, a ti te toca ser conejito.

Satisfecho con la explicación, corrió el tiempo hasta el momento en que salió de su madriguera la primera vez. Y.. ¡cuál no sería su sorpresa al ver que había otros seres distintos a él! Decidió, pues, continuar sus indagaciones: “Animalito, animalito, y tú, ¿qué cosa eres?”, iba preguntando a cuantos se encontraba.

--Animalito, animalito, y tú, ¿qué cosa eres?

---Ah, conejito, yo soy un pato.

--¿Un pato? ¿Y cómo es eso?

---Mi papá era un pato y mi mamá una pata, y por eso yo tenía que ser un pato.

Tras varias respuestas del mismo tenor, el conejito recompuso su imagen del mundo, hasta que un buen día se topó con una mula.

--Animalito, animalito, y tú, ¿qué cosa eres?

---Ah, conejito, pues yo soy una mula.

--¡Ya sé! ¡Tu papá es un mulo y tu mamá una mula!

---No, conejito. Mira: mi papá era un burro y mi mamá una yegua. Así que yo soy una mula.

Nuevamente desconcertado, prosiguió interrogando a los animalitos del bosque, y el esquema se le complicaba cada día más.

--Animalito, animalito, y tú, ¿qué cosa eres?

---Pues yo soy un perro-lobo.

--¿¿?? ¿Un perro-lobo? ¿¡Pero cómo puede ser eso posible!?

---Ah, pues como mi papá es un lobo y mi mamá una perra, yo soy un perro-lobo.

Finalmente, cuando sus investigaciones le habían permitido intregrar una noción coherente del mundo y sus devenires, un buen día coincidió con una criatura extraña, nunca vista.

--Animalito, animalito, y tú ¡qué cosa eres?

---¿Yo? Yo soy un oso hormiguero.

--¡¡...!! ¡¡¡No inventes!!!


FÁBULA DEL CONEJITO TESISTA

* Ésta era muy popular en mi escuela, sólo la transcribo

Estaba un conejito recargado en un árbol del bosque, muy concentrado en su LapTop. Un zorro que por ahí pasaba se acercó saboreando de antemano un almuerzo fácil, pero como le intrigó que aquél estuviera tan afanado en su labor, por lo que antes de satisfacer su hambre, quiso saciar su curiosidad.

--¿Qué escribes con tanto ahínco, conejito?

---Estoy terminando mi disertación doctoral donde postulo que los verdaderos predatores de la naturaleza somos los conejos, por eso presidimos la cadena alimenticia...

--Pero qué disparates dices: Todos saben que los zorros comemos conejos, y no al revés.

---Si me permites, mi muy estimado amigo zorro, vayamos a mi guarida, aquí cercana, donde tengo todos los materiales que sustentan mi teoría, y allí comprenderás la verdad.

Se dirigieron a una cueva cercana, y tras entrar en ella se oyeron gritos desgarradores y tras ellos el inconfundible sonido de que alguien masticaba con fruición piezas de carne fresca, tras lo cual sale el conejito tan campante con su LapTop y se dirige nuevamente al árbol, donde nuevamente se enfrasca en su tarea.

Esta escena se repite varias veces. Un lobo y dos gatos monteses corren idéntica suerte que el zorro, entrando en la cueva del conejito para no salir más a la luz del sol.

CUADRO FINAL

Dentro de la cueva, un inmenso león yace dormido entre las osamentas de todos los incautos embaucados por el tesista.

MORALEJA:

No importa cuán descabellado es tu tema, sino quién es tu director de tesis.


EN EL BURDEL DE LA SELVA

Una noche llega el conejito al burdel de la selva súper ansioso por hacer el amor, porque la coneja estaba de parto una vez más.

Lamentablemente para él, llega tarde y todas las pupilas están ocupadas. El gorila que estaba de portero le dice: "mira, conejito, la única desocupada de momento es la boa, tú sabes si te animas con ella, bajo tu propio riesgo"

Sin pensarlo dos veces, el conejito paga y sube al cuarto de la boa. Ésta, al verlo entrar, ni tarda ni perezosa se devora al conejito entero, de un solo bocado.

Al pasar el tiempo y ver que el conejito no sale, el gorila decide averiguar qué está pasando. Entra al cuarto de la boa y no tarda ni un segundo en comprender lo sucedido al ver a la boa dormida con una gran bola en la panza.

"Coño, boa, si serás bruta, el conejo era un cliente, no la cena. Escúpelo, escúpelo" y sacude a la otra hasta que logra que vomite al conejito, que sale todo babeado pero muy sonriente y satisfecho diciendo: "Tremenda mamada, señor".

sábado, 22 de enero de 2011

Y el último...


... cuentuito. Prometo dejar al barquero en paz.

El tatuador pagó a Caronte grabando en su brazo: "En cada puerto un amor"
.

viernes, 21 de enero de 2011

y me volvio a dar por los cuentuitos


La comisión de seguridad multó a Caronte. No traía salvavidas en su barca.
“Culpable de monopolizar el mercado" dictaminó el juez. Y Caronte tuvo que aceptar la competencia del Royal Princess.
Caronte detestaba tener que rechazar a las almas de quienes creían en la reencarnación.
"Los que mueren ahogados se quieren pasar de vivos", pensó Caronte cuando los pasajeros del Titánic declinaron su servicio.
Caronte nunca aceptó pago con tarjeta. Ya tenía bastantes problemas con los euros.
Los pasajeros que más desquiciaban a Caronte eran quienes habían sido marineros. Le criticaban la manera de gobernar su barca.
Caronte no quiso copiar las medidas de seguridad de los aeropuertos. Quizá alguien le hiciera el favor de hundirle la barca.
Caronte rechazó el apercibimiento: "Si queréis que Cerbero traiga bozales, venid a ponérselos vosotros".

miércoles, 19 de enero de 2011

quitando la mugre
el jabón se desgasta
poco a poco

jueves, 13 de enero de 2011

Nuevo haiku colectivo

Parafraseando a los Beatles, nuevamente recibí “un mucho de ayuda de mis amigos” twitteros para remediar mi falta de talento para redondear un haiku.
La propuesta era completar “/ del florero con rosas / cae un pétalo”
Y me enorgullezco en compartir con ustedes las respuestas:

Hoy le extraño y
del florero con rosas
cae un pétalo.
Ya sin perfume
del florero con rosas
cae un pétalo.

Él me dice adiós.
Del florero con rosas
cae un pétalo.

martes, 11 de enero de 2011

y uno más...

Chorro musical.
El aljibe se llena
de notas en "La"