De "El canto del pájaro", Anthony de Mello

El discípulo se quejaba constantemente a su maestro:

«No haces más que ocultarme

el secreto último del Zen».

Y se resistía a creer sus negativas.

Un día, el Maestro lo llevó a pasear por el monte.
Mientras andaban, oyeron cantar a un pájaro.


«¿Has oído el canto de ese pájaro?»,
le preguntó el Maestro.

«Sí», respondió el discípulo.
«Bien; ahora ya sabes que
no te he estado ocultando nada».

«Sí», asintió el discípulo.

lunes, 12 de junio de 2017

Lavando trastes
la taza del café
aún está tibia.

martes, 6 de junio de 2017

Gesto adusto
y confetti en el pelo.
Vejez solitaria.

lunes, 5 de junio de 2017

Fin del secado.
Los flecos de dos prendas
enredados.

martes, 30 de mayo de 2017

Lluvia a destiempo.
Un caracol ahogado
en la cubeta.

lunes, 29 de mayo de 2017

de Oceáno mar, de A. Baricco

«Se volvió y lentamente regresó sobre sus pasos. […] Andaba, y sabía hacia donde andaba. Eso era todo. Sensación maravillosa. De cuando el destino finalmente se descubre, y se convierte en un sendero inteligible, y huella inequívoca, y dirección exacta. El tiempo interminable de la aproximación. Aquel acercamiento. Ojalá no acabar nunca. El gesto de entregase al destino. Ésa sí que es una es una emoción. Sin más dilemas, sin más mentiras. Saber dónde. Y alcanzarlo. Allá donde esté el destino.
                Caminaba – y era la cosa más hermosa que jamás había hecho. »


Baricco, Alessandro:
Océano mar. México, Anagrama, 1999. p. 142.

lunes, 15 de mayo de 2017

Aseo matutino.
El mango de la escoba
tibio de sol.

sábado, 13 de mayo de 2017

Luna menguante.
En el borde del balde
sombras difusas.

viernes, 14 de abril de 2017

Cinco siete cinco.
Lecho de Procrusto
al sentimento.

sábado, 8 de abril de 2017

Tarde estival.
Sobre el atasco vial
se mece un cuervo.

jueves, 6 de abril de 2017

Suave tersura
las curvas de tu vientre
bajo el cinto.

Viento del norte.
Un globo desinflado
a ras del suelo.

domingo, 26 de marzo de 2017

de "Herejes", Leonardo Padura

« “Yo hoy quisiera llegar a la tristeza que hay en el alma de un hombre de cuarenta años. Quisiera descubrirla, porque es una tristeza nueva… No es lo mismo el dolor que la tristeza, ¿Lo sabías? Tengo mucha experiencia en el dolor, como en la ira, en el desengaño, en la frustración…, y también en el goce del éxito, aun cuando los demás no lo hayan entendido y me estén dejando en el borde del camino… Lo cual no resulta extraño… Pero la tristeza es un sentimiento profundo, demasiado personal.. La alegría y el dolor, la sorpresa y la ira son exultantes, cambian el rostro, la mirada…, pero la tristeza lo marca por dentro. ¿Dónde crees que puedo encontrar la tristeza?” Elías Ambrosius respondió de inmediato, satisfecho de su sagacidad: “En los ojos. Todo está en los ojos”. El Maestro negó con la cabeza. “¿Todavía crees que sabes algo…? No, la tristeza no. La tristeza está más allá de los ojos. Hay que llegar al pensamiento, al alma del hombre para verla y hablar con esas profundidades para intentar reflejarla… […] por eso muy pocos hombres han podido retratar la tristeza… Un hombre triste nunca miraría al espectador. Buscaría algo que está más allá de quien lo observa, una huella remota, perdida en la distancia y a la vez dentro de sí mismo. Nunca miraría hacia arriba, buscando una esperanza, tampoco hacia abajo, como alguien avergonzado o temeroso. Debe tener la mirada fija en lo insondable…”

Padura, Leonardo: Herejes.

México, 2013, Tusquets Editores (Andanzas 813), p. 282-283.

viernes, 24 de marzo de 2017

martes, 21 de marzo de 2017

#haiku "vasos", ft. Grisly

"vasos"

sábado, 18 de marzo de 2017

Grisly declama Haiku

 no me animé a hacerlo yo mismo, así que recurrí a "interpósita persona" para declamar #haiku:

Grisly declama Haiku