De "El canto del pájaro", Anthony de Mello

El discípulo se quejaba constantemente a su maestro:

«No haces más que ocultarme

el secreto último del Zen».

Y se resistía a creer sus negativas.

Un día, el Maestro lo llevó a pasear por el monte.
Mientras andaban, oyeron cantar a un pájaro.


«¿Has oído el canto de ese pájaro?»,
le preguntó el Maestro.

«Sí», respondió el discípulo.
«Bien; ahora ya sabes que
no te he estado ocultando nada».

«Sí», asintió el discípulo.

viernes, 20 de febrero de 2009

Cautela

cuatro gorriones
desde ramas distintas
miran al gato

7 comentarios:

ALMA dijo...

Me asustan esos gorriones, parecen preparados para atacar al gato desde cuatro frentes distintos.

Saludos

Angela dijo...

Concuerdo con ALMA. Parece que han desarrollado una inteligencia tenebrosa y destructora :s ¡Pobre gato!

ENCANTADORA DE DEMONIOS dijo...

Es bueno observar, para calibrar hasta que punto estas en peligro.
La vida es una rueda, y todo lo que sube, baja...acaso los gorriones ya no tienen miedo del gato?
Eso es muy bueno, si fuera asi.
Un besin

Zarela dijo...

Precioso poema haiku, me encantan los gorriones, creo que desean jugar con gatito, todos deben ser cautelosos en el juego

Ivan Ignacio dijo...

me gusto... mu gusto mucho...

jimeneydas dijo...

Gracias a todos por sus comentarios ... (espero que las próximas entradas no los defrauden)
A. Arboleyda

yiokun dijo...

me gusta...

saludos