De "El canto del pájaro", Anthony de Mello

El discípulo se quejaba constantemente a su maestro:

«No haces más que ocultarme

el secreto último del Zen».

Y se resistía a creer sus negativas.

Un día, el Maestro lo llevó a pasear por el monte.
Mientras andaban, oyeron cantar a un pájaro.


«¿Has oído el canto de ese pájaro?»,
le preguntó el Maestro.

«Sí», respondió el discípulo.
«Bien; ahora ya sabes que
no te he estado ocultando nada».

«Sí», asintió el discípulo.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

correciones

upps... CorreCCiones

Según una leyenda urbana, en una plática entre Jorge Luis Borges y Alfonso Reyes, ambos coincidieron en que su razón para publicar era... dejar de corregir sus manuscritos.

Y no importa si esa conversación no se dio, "se non è vero, è ben trovato". He aquí dos pruebas de cómo trabajan sus textos los grandes:


BORGES, Jorge Luis: Siete noches. Tierra Firme, FCE. México. 1982. p. 76


José Emilio Pacheco, Tomado del diario La Jornada. Cd. de México. 18 de noviembre del 2009.

6 comentarios:

Karla Preciado dijo...

¡Qué interesante! sabía que ambos tomaban la literatura como un trabajo que requería pulimento, pero no se me había venido a la mente el hecho de que publicaran para poder, de alguna manera, detener esa compulsión.

Saludos tapatíos.

Noesperesnada dijo...

Buen consejo ese de corregir hasta que no quede otra que publicar, si se lo tomara en cuenta, cuantas desilusiones menos tendríamos los lectores...

Zarela dijo...

Bien por ellos, pero al corregir y tanto corregir, no podarás en demás tus letras. Un saludo amigo.

Pequeña Saltamontes dijo...

Creo que una nunca queda 100% satisfecha con algo que escribió.

Acá tenemos la opción de ir y editar, pero ya que ha salido un libro publicado no es tan fácil.

Tal vez de edición a edición, pero se perdería la obra original tal cual salió a la luz.

Igual podrían publicar otra versión, algo así como el análogo al "final cut" del cine.

Mmhh... puras joyas para los coleccionistas :P

Carla dijo...

Que excelente aporte!
Es realmente muy interesante!

Alexandra dijo...

Ahora que me ha dado por escribir en forma, ésa es mi pesadilla: Las correcciones. Casi que tengo que tachonear todo, termino quitando y poniendo tanto, que al final ya ni se parece a lo que en un principio quise escribir. Es horrible, adictivo y sumamente desgastante.

Salu2.