De "El canto del pájaro", Anthony de Mello

El discípulo se quejaba constantemente a su maestro:

«No haces más que ocultarme

el secreto último del Zen».

Y se resistía a creer sus negativas.

Un día, el Maestro lo llevó a pasear por el monte.
Mientras andaban, oyeron cantar a un pájaro.


«¿Has oído el canto de ese pájaro?»,
le preguntó el Maestro.

«Sí», respondió el discípulo.
«Bien; ahora ya sabes que
no te he estado ocultando nada».

«Sí», asintió el discípulo.

lunes, 11 de febrero de 2013

El cerco de la iglesia de la Santa Salvación

"Una región invadida puede reconquistarse, un siervo puede pagar por recuperar su libertad, un orfebre puede elaborar una nueva diadema, un tejedor tejer nueva vestimenta, pero para una buena historia es necesario el esfuerzo de varias generaciones, [...] No todos los años son fértiles, a veces pasa un siglo o más en que no hay nada que contar, pero en esas épocas lo que mantiene en vida a un pobre es poder masticar aunque sea una misma historia. No fue por tener demasiados enemigos que muchos pueblos desaparecieron para siempre, sino porque no había nada qué contar sobre ellos. Por siempre muere sólo aquel del que no queda mención alguna. Todos los demás continúan existiendo según las historias que los perpetúan." 

Pétrovic, Goran:
El cerco de la iglesia de la Santa Salvación,
México, Sexto Piso, 2012, p. 296.

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