De "El canto del pájaro", Anthony de Mello

El discípulo se quejaba constantemente a su maestro:

«No haces más que ocultarme

el secreto último del Zen».

Y se resistía a creer sus negativas.

Un día, el Maestro lo llevó a pasear por el monte.
Mientras andaban, oyeron cantar a un pájaro.


«¿Has oído el canto de ese pájaro?»,
le preguntó el Maestro.

«Sí», respondió el discípulo.
«Bien; ahora ya sabes que
no te he estado ocultando nada».

«Sí», asintió el discípulo.

miércoles, 22 de abril de 2015

Piloto de Guerra, Saint-Exupéry



«Y no vivo la espera de la muerte en el segundo que sigue, sino la resurrección al terminar el segundo que precede. Vivo en un especie de reguero de alegría. Vivo en el surco de mi júbilo. Y comienzo a sentir un placer prodigiosamente inesperado… Es como si a cada segundo volvieran a darme la vida. Como si mi vida se hiciera más sensible con cada segundo que pasara. Vivo. Estoy vivo. Estoy todavía vivo. Sigo estando vivo. No soy más que una fuente de vida. La borrachera de la vida empieza a dominarme.»


(sentimientos del autor mientras sobrevuela territorio enemigo en un vuelo de exploración y se sorprende que la artillería enemiga que abre fuego cerrado sobre su aparato no lo haya derribado aún)

Saint-Exupéry, Antoine: “Piloto de guerra”,
en Obras completas de Antoine de Saint Exupéry,
Barcelona, Plaza y Janés (Los clásicos del siglo XX), 1974, p. 434.

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