De "El canto del pájaro", Anthony de Mello

El discípulo se quejaba constantemente a su maestro:

«No haces más que ocultarme

el secreto último del Zen».

Y se resistía a creer sus negativas.

Un día, el Maestro lo llevó a pasear por el monte.
Mientras andaban, oyeron cantar a un pájaro.


«¿Has oído el canto de ese pájaro?»,
le preguntó el Maestro.

«Sí», respondió el discípulo.
«Bien; ahora ya sabes que
no te he estado ocultando nada».

«Sí», asintió el discípulo.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Del tintero de los clásicos...

una gotita:

"Las manos se toman de las manos y los ojos se quedan en los ojos...
Así comienza la historia de nuestros corazones.
Es noche de marzo, noche de luna.
Y el dulce olor del Henneh va en el aire.
Caída está mi flauta y olvidada,
y tu guirnalda de flores está sin terminar..."

Rabindrabath Tagore

5 comentarios:

Zarela dijo...

Gracias, nunca le había leido. Cariños para ti.

Carmen María dijo...

Tagore es mi poeta favorito desde mi infancia. Gracias! Es hermoso saber que se le sigue leyendo y aprenciando.

Karla Preciado dijo...

Desde la carrera me he convencido de que Tagore es un poeta dulcísimo, pero me gusta su melcocha.. jajaja.. tiene mucho sentido.. es una dulzura espiritual. Gracias por hacerme recordarlo.

Alexandra dijo...

Jamás había leído algo de éste poeta. Qué lindo fragmento. Muchas gracias y salu2.

VeroniKa dijo...

me gustan las guirnaldas de flores en el pelo ... bonita eleccion