De "El canto del pájaro", Anthony de Mello

El discípulo se quejaba constantemente a su maestro:

«No haces más que ocultarme

el secreto último del Zen».

Y se resistía a creer sus negativas.

Un día, el Maestro lo llevó a pasear por el monte.
Mientras andaban, oyeron cantar a un pájaro.


«¿Has oído el canto de ese pájaro?»,
le preguntó el Maestro.

«Sí», respondió el discípulo.
«Bien; ahora ya sabes que
no te he estado ocultando nada».

«Sí», asintió el discípulo.

domingo, 20 de septiembre de 2009

¿no has entendido nada?
Cabeza de Buda

Hace tiempo me di cuenta de que las películas que más me gustan son aquellas en las que es más difícil contestar al clásico "¿y de qué se trata?".
La redención, la búsqueda del perdón, y de aprender a perdonar sólo son algunos de los temas subyacentes en este estupendo filme recién estrenado.
Enmarcado por la constante presencia de la ciudad de México en sus distintos sectores que llega a funcionar como otro personaje, se desarrolla una trama cada vez más apasionante en que los personajes hacen un viaje interior empujados por circunstancias que los alejan más y más de su entorno y comodidad cotidiana, obligándolos a enfrentar su incapacidad por manejar los sentimientos propios y ajenos.

La pregunta constante a lo largo de la trama es "no has entendido nada, ¿verdad?", como reacción a la tendencia de optar por las salidas fáciles que conducen de regreso al punto inicial idealizado como carente de problemas, pero que, contrario al mito del eterno retorno, resulta imposible después de pasar por las experiencias terribles, pero liberadoras, a las que someten los personajes principales.
El final del viaje se da cuando se percatan que la redención solo es posible al abandonar el egoísmo-egotismo, para lograr el perdón del otro logrando que el otro se perdone a sí mismo.
Como película tiene un mundo de puntos favorables. Excelentes actuaciones que son realzadas por una magnífica iluminación y un sonido de la mejor calidad (aspecto desgraciadamente muy descuidado en las películas mexicanas) que resalta la pista musical de lo más adecuada a la trama.
Y sobre todo, una dirección que supo llevar al filme desde lo que al comienzo se presenta como una telenovelota llevada a la pantalla grande hasta uno de esos raros momentos en se sale de la sala de cine y no para de recomendar: "No pueden dejar de ver Cabeza de Buda".

4 comentarios:

Karla Preciado dijo...

No suelo ver pelis mexicanas de los últimos 30 años, aunque sí me gustan los cortometrajes mexican... es que la verdad me deprime tanta sangre y destrucción (retrato fiel pero al mismo tiempo enormemente detestable) de nuestro país... y es que muchas veces, si no es eso o temas políticos, es la presencia de una sexualidad desenfrenada muy al estilo gringocho... pero ésta ya me la antojaste!!! Pinta para algo diferente.. = D

Marisol Cragg de Mark dijo...

Cuán difícil es poder perdonar cuando se sufre por culpa de alguien... No conozco esta película, pero el tema en sí es interesante.
Saludos berlineses.

Ligia dijo...

La verdad es que no había oído nada sobre esta peli, así que trataré de conseguirla. Abrazos

Anónimo dijo...

ANGEL:
la acavo de ver y acavo de ver que
he estado dormido como la pelicula lo dice