De "El canto del pájaro", Anthony de Mello

El discípulo se quejaba constantemente a su maestro:

«No haces más que ocultarme

el secreto último del Zen».

Y se resistía a creer sus negativas.

Un día, el Maestro lo llevó a pasear por el monte.
Mientras andaban, oyeron cantar a un pájaro.


«¿Has oído el canto de ese pájaro?»,
le preguntó el Maestro.

«Sí», respondió el discípulo.
«Bien; ahora ya sabes que
no te he estado ocultando nada».

«Sí», asintió el discípulo.

sábado, 14 de noviembre de 2009

¡Chin!

¡Chin! *
Víctor Jiménez

Tomado de JIMÉNEZ, Víctor:
El pozo
Ed. Fridaura. México. 1995. p. 49.

Nervioso, pensando en la aceptación del público, espera la señal que le indicará el momento de iniciar su actuación.

Por fin la luz esperada lo conduce al escenario. Rápidamente inicia su acto de malabarismo, con su mirada recorre las pelotas que hábilmente juegan entre sus manos alegremente. Los ojos brincoteando de aquí para allá, unidos a su carita pintada de payaso provocan risas en algunos. Tal vez en parte su nerviosismo se debe a su corta edad y a la poca experiencia que tiene. El tiempo apremia así que se dirige al público esperando su aprobación. Al fondo del escenario unas manos le hacen señas, él intenta llegar, pero no puede. --¡Chin! --piensa-- Otra vez no calculé bien el tiempo.

La luz ha cambiado y los autos reinician su veloz carrera.


* El pozo, recopilación de cuentos breves de Víctor Jímenez, "cuenta historias que afloran en la calle, decires que emergen desde su propia profundidad para alcanzar a ras del pavimento la queja, la denuncia, la impotencia ante lo injusto de un sistema que nos va minando a todos".

2 comentarios:

Pequeña Saltamontes dijo...

Muy bueno.

El final completamente inesperado.

Alexandra dijo...

Tristemente, éste cuento lo veo todos los días.

Salu2.