De "El canto del pájaro", Anthony de Mello

El discípulo se quejaba constantemente a su maestro:

«No haces más que ocultarme

el secreto último del Zen».

Y se resistía a creer sus negativas.

Un día, el Maestro lo llevó a pasear por el monte.
Mientras andaban, oyeron cantar a un pájaro.


«¿Has oído el canto de ese pájaro?»,
le preguntó el Maestro.

«Sí», respondió el discípulo.
«Bien; ahora ya sabes que
no te he estado ocultando nada».

«Sí», asintió el discípulo.

viernes, 13 de noviembre de 2009

Comodidad

patio mojado
las perras buscaron
el cuadro de sol





4 comentarios:

Angela dijo...

Mi perro se siente cómodo cuando está echado en mi cama, o sobre mi regazo, como en este momento. Saludos perrunos y humanos, de Haku y Ángela :)

Cassiopeia dijo...

Lindos!
Yo prefiero los gatos!

Ligia dijo...

A mi "Dama" también le gusta tumbarse al solito...
Abrazos

Marjorie S. dijo...

jeje la versión mas relajada de un secado de pelos !!!!